lunes, 14 de mayo de 2018

"Bella ciudad con nombre de color"

          Luego de algunos años distrayendo el itinerario de mis viajes hacia otros destinos, volvió mi recuerdo al Viejo Mundo, sintiendo que le había sido infiel y desagradecida por tantas emociones que siempre me regaló.
          Elegí entonces, para rememorar sentimientos guardados, la Región de la Toscana, a pocos kilómetros de Florencia,para conocer allí un territorio que resultó de los más bellos y ricos en historia, arte y arquitectura. La ciudad de Siena, en el centro de Italia, donde encontré  paisajes rurales infinitos.
Colinas tapizadas de viñedos y cipreses perfumados, que por su disposición y colorida belleza, parecen salidos de la paleta de un pintor afamado. Manojos de callejuelas empinadas envueltas  en fachadas de ladrillos color teja incrementaron el deseo de descubrir lo oculto.
Fuentes y edificios de la villa guardan un encanto medieval relacionados con su origen, nacido a la sombra de una leyenda. Se eternizó que Siena fue levantada sobre tres colinas, por Asquio y Senio, hijo de Remo, gemelo de Rómulo, mítico fundador y primer rey de Roma en el año 754 a.c.
Ambos hermanos abandonados por sus padres, fueron amamantados por una loba, Luperca, actual emblema de la ciudad. Luego encontrados por un pastor y su esposa quienes se encargaron definitivamente de su crianza.
           Otra etimología menciona que Siena deriva del apellido etrusco "Saina", tribu del primer asentamiento que la habitó desde el año 900 al 400 a.c. Pueblo avanzado que cambió el rostro de la Italia Central a través de lograr la irrigación del suelo, no cultivable hasta entonces por falta de agua.
          Luego colonia romana, siempre vigilada por la poderosa Florencia en la época de Augusto, emperador romano, gobierno carente de buenos pronósticos.
          La llegada del cristianismo en el siglo XI le dió a la ciudad el vuelco mágico convirtiéndola en un centro comercial atractivo y anhelado donde los peregrinos llegados de Roma paraban a descansar y a disfrutarlo.. Así comienza la incipiente República de Siena rebosante de prosperidad.
          La mancomunión entre Iglesia y Estado colaboró ampliamente con la meta fijada, incitando a célebres profesionales para construir y ornamentar cada espacio significativo que perduran aún hoy en la historia de Siena.
          Para caminar por sus calles abandoné el mapa que siempre llevo en mano y transité libremente segura por las peatonales, observando vitrinas y costumbres de los sianeses que allí viven haciendo de esa ciudad un lugar plácido y atractivo. Así llegué a la Catedral "Santa María Assunta" donde quedé subyugada y conmovida por la imponente presencia de su fachada gótica del siglo XIII.
          Ingresando, mis sentidos despertaron en simultáneo por la suave melodía que salía de un órgano lejano;el perfume que despedían las flores del altar y la belleza indescriptible teñida de colores apastelados; rosados;blancos; verdosos, contraponiéndose al de los arcos laterales del ámbito delineados con bandas o rayas horizontales en mármol brillante y bicolor, simbólico de la ciudad,
tomados de los caballos blanco y negro de sus fundadores, Asquio y Senio.
          El suelo integramente tapizado por mosaicos de taracea * , dorados; rojos y negros, representan escenas religiosas y paganas de un valor artístico incalculable.
          No deseaba abandonar ese Duomo que ma había deslumbrado, pero debía dirigirme a otro espacio de la ciudad reconocido por un acontecimiento único en el mundo, que suma cultura, tradición y deporte entre los sianeses desde el siglo XIV. La celebración del Palio, en la "Piazza del Campo", predio de plano inclinado por la colina que presta su base cubierta de ladrillos color tierra siena. Dos veces al año se preparan carteles, suenan altavoces anunciando la carrera de caballos más famosa y esperada por la población, el "Palio delle Contrade". En ella participan diecisiete "contrades" o barrios de la ciudad, que eufóricos por la rivalidad entre ellos esperan ganar el merecido Palio, estandarte de seda muy ornamentado con los colores del escudo y bandera de Siena.
          Solo conocí el espacio que ocupa esa bellísima plaza inclinada, pero haciendo volar mi pensamiento mágico, observando el sin fin de fotos expuestas públicamente de estas carreras, 
sentí ser  partícipe  de ellas . Me sedujo el entusiasmo; la alegría y el placer que debe vivirse en esa competencia rodeada de colores , la agitación de los extensos preparativos, el emocionante desarrollo y los interminables festejos posteriores del barrio ganador.
          Siena, pequeña ciudad que se deja recorrer ordenadamente en pocos días, me llenó el espíritu de recuerdos cálidos y valiosos por la historia guardada en cada obra edilicia que ostenta y mantiene erguida con orgullo.
          Caía la tarde, luces amarillentas comenzaban a encenderse en la "Piazza del Campo", la mejor visita del día. Para coronarla, reviviéndola,decidí sentarme en uno de sus tantos bares para agradecer el pisar esa tierra colorida  y encantadora. Entonces festejé  con  humildad tomando el más exquisito; cremoso y multicolor helado italiano.




*.Taracea: técnica artesanal aplicada a revestimientos de paredes, muebles, esculturas y objetos artísticos.


Liliana Clarisa Gavrieluk.

lunes, 23 de abril de 2018

"Barrio de historias y leyendas"

          Observando el amanecer, vislumbré, que sería un día de sol pleno, radiante y caluroso. Ideal para la experiencia que anhelaba vivir ingresando al corazón de Sevilla, España.
          Comencé mi paseo deteniéndome a la vera del Guadalquivir, río amplio de aguas tranquilas por donde entraban en siglos pasados, naves colombinas provenientes del Continente Americano cargadas de metales valiosos que devastaron nuestras riquezas autóctonas.
          A pesar de la triste sensación producida por el recuerdo, continué mi camino hacia el más bello exponente de la ciudad,el Barrio de Santa Cruz, antigua judería que le dió origen, luego transformado por la llegada del cristianismo.
          Amplios jardines y parques históricos lo rodean con variadas posibilidades de ingreso,
 el que elegí fue estimulado por un colosal árbol de magnolias que allí permanece hace más de cuatrocientos años. Sus hojas brillantes y firmes nutridas por un grueso y altísimo tronco, rodean perfumadas flores que abren paso al famoso barrio donde la escena se transforma.
  La calurosa temperatura se apacigua por la estrechez de calles trazadas premeditadamente calmando el sol sevillano.. Casas añosas iluminando la mirada por el color blanco de la cal y el verde de sus macetas desbordantes de rojos malvones que asoman entre negras rejas de hierro finamente trabajadas. Sonidos de guitarras que surgen sorpresivas al doblar alguna esquina de las tantas callejuelas. Típicos bares de tapeo y mucha alegría de andaluzas que inclinadas sobre sus balcones intercambian graciosos y pícaros saludos con los turistas que pasan, agregando algunas cómplices leyendas de amorios como el de "Don Juan Tenorio" con Doña Inés, protagonista del drama romántico, que en el año 1844, escribiera en una hostería de este barrio, José Zorrilla y Moral, poeta y dramaturgo español.


          Cada  escena deslumbró mis sentidos e invitó a permanecer largas horas descubriendo maravillas en este espacio perfumado, donde  el aire cambia de color por los tantos azahares florecidos que se alzan en sus calles.
          El encantamiento me cautiva frente a los "Reales Alcázares"donde veraneaban los Reyes,  la misma sensación se prolonga en el "Archivo de Indias", célebre poseedor de la única documentación existente sobre las colonias españolas en América.Pero la más agradecida visita, junto al "Patio de los Naranjos", fue la "Catedral de Santa María" y su famosa "Guiralda" que desde lo alto del campanario domina el paisaje total de la ciudad. Soberbia catedral, esbelta fusión de arquitectura árabe y cristiana. Custodia de riquezas atesoradas y enclave perfecto en el Barrio de Santa Cruz.
         En el interior del ámbito sagrado, mis pasos se aceleraban con impaciencia, sabiendo lo que deseaba encontrar. Me guiaba un excelente historiador que esclarecería los sucesos, disipando y ordenando mis dudas.Nos encaminamos hacia la "Biblioteca Capitular Colombina" y allí estaba la imponente y majestuosa "Tumba de Colón". Sepulcro que desde 1899, luego de trescientos noventa años de su muerte, el Ayuntamiento de Sevilla construye para guardar en tierra española el féretro del Almirante.
          El Mausoleo está a hombros de cuatro heraldos vestidos de gala, representantes de cada reino español, Castilla, León, Aragón y Navarra. Estos caballeros, simbolizan que "en viaje llegan desde el Altar Mayor de la catedral de La Habana para dar reposo a las cenizas que hasta entónces peregrinaron". La inscripción al pie de la sepultura así lo destaca. "Cuando la Isla de Cuba se emancipó de la Madre España, Sevilla, obtuvo el depósito de los restos de Colón y su Ayuntamiento erigió este pedestal"
          Intercambiando preguntas con el historiador, sentí que el descubridor de América no pudo descansar, desde su muerte en Valladolid, España, en el lugar que había solicitado por testamento, la isla caribeña "La Española"o La Hispianola" como la llamó al descubrirla en Santo Domingo, su querido lugar.Los navegantes que debían llevarlo a ese destino, temerosos por las pestes de la época, se negaron al traslado, quedando sepultado en el Monasterio de San Francisco en Valladolid.
          Transcurridos tres años, Diego, uno de sus  hijos, lo traslada a la Cartuja de las Cuevas en Sevilla. Muriendo Diego, su viuda, obtiene el dificultoso permiso de España, para que la tumba familiar fuese instalada en la Catedral de Santo Domingo. Así el Almirante compartió el descanso con Diego  y sus tres nietos en el sitio que había deseado. Con el paso del tiempo, el sepulcro en Santo Domingo queda abandonado, oculto y olvidado.
          Cuando Francia conquista parte de Santo Domingo, España solicita, entre otras actuaciones, el traslado de los restos de Colón a La Habana. Desenterrando la bóveda deshecha por los años, la entregan con los mismos honores como la recibe Cuba,  isla descubierta  por Colón , ubicándola en la "Catedral de la Virgen María de la Concepción Inmaculada" a la sombra de la bandera de Castilla.
          Sin sospecharlo Santo Domingo, encuentra una segunda caja emplomada con la siguiente inscripción "Ilustre y esclarecido varón, Don Cristóbal Colón, descubridor de América ", actualmente ubicada en el "Faro a Colón", monumento y museo de la actual República Dominicana.
          Cuando definitivamente llegan desde Cuba a la Catedral de Sevilla, pequeñas astillas óseas, cenizas y polvo, se realizan comprobaciones científicas en Granada. Las muestras de ADN contrastadas con los restos de Hernando, el segundo hijo del Almirante, confirman una verdad. El impresionante monumento que tenía ante mis ojos, contiene solo 147 gramos de los restos colombinos. Final imprevisto pero definitivo y certero.Los restos del descubridor de América quedaron repartidos entre España y Santo Domingo.
          Conmovida por el enigmático relato, agradecí al historiador que con claridad y síntesis, despertó, junto al inexplicable atractivo hacia ese bellísimo Mausoleo,el aliento de profundizar la historia de este personaje, cuya vida y muerte fueron totalmente polémicas y controvertidas.
          Fui saliendo lentamente de la Catedral de Santa María, aún absorta. Necesitaba respirar profundamente el aroma que despedían los naranjos en flor para continuar abrazando a Sevilla. Seguramente me ofrecería mas historias  tal vez teñidas de otros colores como  los que encierra esa mágica tierra y sus salerosos habitantes.


Liliana Clarisa Gavrieluk.

Bibliografía: "El enigma de Colón y los Descubrimientos de América".
                      de Juan Eslava Galán.1992.Editorial Planeta. Barcelona.

viernes, 6 de abril de 2018

Ushuaia.

Este viaje, movilizó nuestros sentimientos al dibujar mentalmente el mapa de la República Argentina y sentir que estábamos en la ciudad mas austral del  Continente Americano,donde se acaba el mundo y la Cordillera de los Andes únicamente posible verlo en Tierra del Fuego.
La ciudad pequeña,rodeada de montañas nevadas y el clima reinante donde el sol, el viento las nubes oscuras,la lluvia y la nieve aparecen en un mismo día Sorprende Ushuaia y su maravillosa naturaleza ,nos dejó muy buenos recuerdos y el sabor de la meta alcanzada.