jueves, 15 de junio de 2017

"Isla bonita del Caribe Sur ".

          El viento suave y cálido que inclinaba las copas de añejas palmeras, me recibió una mañana de junio cuando decidí pasar algunos días plácidos y soleados en el sitio proclamado como "Isla feliz", Aruba, país autónomo del Reino de los Países Bajos, antigua colonia holandesa, perteneciente a las Antillas Menores. Ubicada al noroeste de Venezuela, al sur del mar Caribe.
          Las entalcadas arenas de la costa, el color turquesa del mar y su constante clima caliente, hacen de esta isla un paraíso para visitar durante todo el año.
        Instalada ya,en uno de sus imponentes hoteles de playa, comenzó a intrigarme el idioma que los arubeños utilizan entre ellos, idioma que llegaba con frecuencia a mis oídos sin poder descifrar el origen.Para saciar mi curiosidad debí remontarme a sus ancestros y conocer la historia remota del
país.Es lo que acostumbro en cada viaje, entremezclar cultura y placer acopiando respuestas hasta lograr mi objetivo;conocer la tierra donde me encuentro. En este caso el desarrollo del pasado fué breve y sencillo.
          Corría el año 1499 cuando llega a estas costas el primer europeo, Alfonso de Ojeda, navegante y conquistador español en busca de oro. Encontrando a los primeros nativos Arawacos y Caquetíos, de la tribu de los araucanos emigrados de Venezuela, los ignoró y desestimó el desembarque, considerándolo inútil ante la ausencia del preciado metal que deseaba.
         En el año 1636 el teritorio fué ocupado por Holanda quien lo controló durante dos siglos y en 1805, durante las guerras napoleónicas, lo toman los ingleses, reintegrándoló prontamente a los Países Bajos.
          La única mina de oro encontrada en 1824, se agotó velozmente dejando  como herencia el nombre a la isla, Aruba:"Oro hubo", y los diversos idiomas que la alegre población habla con fluidez .holandés, inglés, español y papiamento *.Sus conversaciones tienen una graciosa particularidad,inician frases en una lengua terminándola en otra, la que desde mi llegada no podía descifrar.
          Desde ese momento recorriendo brevemente su historia entendí el motivo de las variadas nacionalidades, en mayoría, holandesas , inglesas y norteamericanas que disfrutan habitando lujosas mansiones en esa isla soñada.
          La estancia de extranjeros es comprobable en Oranjestad, su capital. Al conocerla me sentí transportada, desde la zona playera a un refinado país europeo íntegramente construído al estilo holandés. Fachadas de colores apastelados, rosas, blancos, amarillos, logran con sus reflejos un juego sensorial grato ,apacible y desbordante de luz.
          Había llegado hasta Oranjestad para hacer realidad una aventura que resultó erizante y dificilmente repetible, descender hasta el fondo del mar y recorrerlo en submarino de importantes dimensiones. Los previos y desconocidos preparativos que el puerto organiza desde hace varios años son habilidosos y precisos, calman la expectativa de los que embarcamos en una lancha especial
totalmente vidriada, ella nos internaría en la amplitud del mar hasta encontrar la nave.Aproximándonos, con sorpresa y emoción nunca vivida la divisé emergiendo de las aguas para esperarnos.
Transbordada y sentada frente a un  ojo de buey viví el momento más exitante de toda mi estadía en la isla.Frente a mis ojos desfilaban peces multicolores, predominando los azules intensos, algas que parecían danzar al compás de nuestro paso, variedad de plantas acuáticas y formaciones rocosas depositadas sobre la arena blanca.
Desde un barco hundido y herrumbrado por los años, salían cardúmenes de peces plateados que por su cantidad iluminaban el entorno, aparentemente molestos por nuesta  visita se alborotaban sin dar tiempo de captarlos con la cámara.
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          Fué una experiencia mágica que predominó emocionalmente por sobre todas las exploraciones que se sucedieron para conocer la naturaleza  del territorio.
          Aruba es una isla con distintas cualidades a otras del Caribe.Posée un carácter personal, particular, propio, reflejado en la vida cotidiana, formal y organizada .Tal vez el motivo se deba a las tantas nacionalidades que  en ella se arraigan a diferencia de las que predomina exclusivamente el turismo instalado  para relajarse  a orillas del mar.
          Interesante fue conocerla, disfrutarla embelesada y sorprendida por la diversidad de sus paisajes , pero la seducción máxima que penetró en mi piel y en mis sentidos la encontré en sus tranquilas playas.





*Papiamento: Idioma oficial arubeño.Deriva del español, holandés y portugués.



Liliana Clarisa Gavrieluk.

          

domingo, 23 de abril de 2017

"Ciudad perfumada de anís".

          En mi constante búsqueda de pequeños y rústicos  sitios castellanos, encontré lo que deseaba . Un pueblito entre montañas ubicado a solo 47  kilómetros de Madrid, quien dependió de ella hasta 1916, año que se convierte en ciudad .Pero la historia de su ubicación actual data de otro siglo.  ..Desde el año 1480 este territorio rendía cuentas a Segovia y Toledo hasta que en 1498 los aldeanos debieron mudarse a una cercana y alta colina , escapando de una infección provocada por mosquitos. Reconstruyeron un viejo poblado y allí se radicaron.
          Cuando partí de la capital española el paisaje cambió sorpresivamente, las construcciones  imponentes e históricas de la urbe quedaron atrás dando paso con total amplitud a una sinuosa y prolongada carretera orillada por arbustos y arboledas de múltlipes colores, grises; verdes y dorados , junto a silenciosas y desiertas colinas, que aún custodian cuevas prehistóricas romanas, árabes y españolas, coronan la belleza del camino. El cielo diáfano de ese día despertaba mayor encantamiento con su juego de luces y sombras.
          No imaginé que el punto de llegada al lugar elegido, Chinchón*, donde el transporte se detuvo concluyendo el recorrido, fuera un parador desierto y sin atractivos. Rápidamente consideré que debía encontrar el corazón de esa comarca para sorprenderme gratamente.
          Caminando entre calles angostas; empinadas; rocosas y desordenadas por su añejo trazado
apareció la escena que esperaba, su Plaza Mayor, como se denominan en toda España. La panorámica del emblemático lugar iluminó entónces mis sentidos y exaltó el ánimo sintiendo gran sorpresa por lo que veía,  ese círculo de piso arenoso donde estaba parada era totalmente atípico a cualquier otro que conociera.
          Con especial detenimiento comencé a observar las construcciones montadas rodeando la plaza, reflejo medieval clásico del siglo XV. Casas sencillas de tres plantas con galerías adinteladas y doscientos treinta y cuatro amplios balcones de madera con vista al redondel central, donde se guardan historias, costumbres y recuerdos  de los pocos habitantes que allí viven.Esos 
acontecimientos  transmitidos por generaciones, hoy llegaron  hasta mi. Los chichoneros*narran con orgullo que  esa Plaza Mayor inspiró al poeta español Lope de Vega, a escribir una de sus comedias "El Blasón de los Chaves de Villalba", que en ese pueblo Goya pintara en casa de su hermano, oriundo del lugar "La Condesa de Chinchón", que allí naciera el actor español José Sacristán y que Orson Welles, actor y productor de cine estadounidense filmara escenas de sus películas francesas. Todos ellos fascinados por el clima y enamorados del lugar regresaban con asiduidad para sus respectivos descansos.
          Esa Plaza Mayor es el espíritu de Chinchón y el centro del poder público. Los más variados encuentros festivos y actividades pueblerinas allí se ejecutan, corridas de toros;actos religiosos y políticos;juegos; cine y teatro al aire libre o lo que surja casual y notable para bailar, cantar y divertirse.
          Desde sus orígenes, Chinchón, huele a ajo picante y aromático, a vino, a aguardiente de orujo* endulzado y perfumado con granos de anís y a cochinillos lechales criados en sus nobles campiñas.
Afamadas producciones con las cuales se convirtió en embajador de toda España y del resto del mundo desde el siglo XVII.
          Transitar por las calles de Chinchón , plácidas; reposadas y pulcras contagia una mágica paz y el acompañamiento cálido de su gente que se acercaba satisfaciendo mis curiosidades, notando el interés que me producía ese mundo minúsculo, será inolvidable.
          Detuve mi prolongada marcha, ya próxima al final de la travesía, frente a una vidriera de
comestibles caseros. Aromas de vinos, de panes humeantes, de enormes olivas, escapaban de su interior incitándome a concluir el día inundado de vivencias extraídas de la realidad, única fuente de conocimiento, celebrando frente a un plato de cochinillo lechal,pero no en cualquier mesón, sino en los dispuestos , sobre la arena de  esa plaza central, bajo un cielo abierto al  sol que me acompañó en esta bonita ciudad.
          Durante el camino de regreso fueron pasando por mi mente las cautivantes escenas del día y las gratas sensaciones anímicas producidas por la sencillez de esa gente lugareña que estando tan cercana a Madrid prefirieron vivir, disfrutar y distenderse apartados  de ella. Los acompañé con el pensamiento y validé su decisión.
          Regresé a la gran ciudad cuando asomaba la noche y las luces dibujaban los altos edificios, pero mi espíritu continuaba acompañando a quienes permitieron mostrar sus entrañas, regalándome un día pleno y feliz. Entónces agradecí intensamente a los chichoneros y a su bendita tierra.


Liliana Clarisa Gavrieluk.


*Chinchón: Del latín "Herradura" o del romano "Circo", por la forma del territorio.
                    También así se denomina la bebida espirituosa elaborada con anís.
*Chichonero:Nombre dado al habitante de Chinchón.
*Orujo: Bebida alcohólica destilada extraída del hollejo de la uva.