sábado, 15 de julio de 2017

"Mucho más que rumba y café".

          Existen ciudades en el mundo que por su perfección parecen inventadas para incluír en un libro fantástico.La búsqueda la dirijo hacia esos lugares, que luego me inspiran para escribir narrativa. Recorro mentalmnte la geografía de donde regreso,  reavivo  los recuerdos y la imaginación vuela dando forma a historias que fluyen con inmenso placer.
          Este encuentro fue uno de ellos. Cartagena de Indias*, en la República de Colombia, país de América del Sur.La ciudad más importante de la España colonista que luego de sortear numerosos ataques de piratería europea, las que de niños disfrutábamos en películas de aventuras, como las de Drake y Morgan, fué fundada el 1 de junio de 1533 por el conquistador Pedro de Heredia y declarada independiente de España en el año 1811.
          Esa historia lejana fué una mezcla de vivencias reales e imaginarias que dejó como resultado una "Ciudad Amurallada", impenetrable al enemigo, la misma que durante años soñé conocer.
          Una ciudad levantada en el siglo XVII, a orillas del Mar Caribe, enriquecida por valiosos patrimonios artísticos y culturales provenientes de España que aún se conservan en palacios, conventos, museos e iglesias barrocas. Urbe que invita a caminarla hasta el cansancio aunque sofoque el eterno verano cartaginés.Sus calles antiguas, coquetas y pacíficas llevan marcados los pliegues de la historia y de sus moradores que mantienen las fachadas de cada vivienda pintadas con cálidos y luminosos colores apastelados, rosados; celestes; blancos y amarillos en mayoría. Abundan los detalles coloniales en tejados, mayólicas y maderas talladas en sus balcones. donde no faltan exquisitos arreglos de perfumadas flores multicolor.
          Me detuve en una de esas  angostas calles solo para escuchar el  particular sonido que los  carruajes producen andando sobre adoquines , simple vivencia que me tralsladó con añoranza a un pasado remoto,el de mi niñez ,desaparecido por el paso del tiempo. Carruajes suntuosos , impecables y lustrosos que pasean con romanticismo al turista cuando las luces de la noche se encienden.
          Quedé embriagada de vivir en medio de tanta belleza prehispánica .Se expandían mis sentidos transformándose rápidamente en emociones vibrantes de sorpresa y éxtasis.No podía permitirme abandonar la grandeza de ese casco antiguo que con la luz malva del atardecer intensificaba las sombras del pasado. 
          La exaltación y sorpresa continuarían  en una plaza, donde no imaginé encontrar  lo buscado con ansias desde que llegué a Colombia. Recuerdos y sentimientos que dejara el por siempre admirado novelista, Gabriel García Márquez o "Gabito"como  lo siguen llamando cariñosamente los lugareños. .Mi corazón palpitó  aún más de alegría al enterarme que  ese espacio verde donde me encontraba descansando, lo cobijó en su primera noche pasada en Cartagena,  ciudad elegida donde se radicó para siempre frente al mar.. Caminé bajo el sol intenso del mediodía buscando su imponente casona. Parada frente a los muros color terracota me transporté con la imaginación intentando   atravesarlos y sentir la emoción de recorrer los espacios donde Gabo escribió sus mejores obras.
          Cartagena de Indias es mucho más que una postal colonial, es alegría, música de rumba; baile; comidas frente al malecón; café y ron*. Es respirar la sencillez, humildad y respeto de sus habitantes. Es salir de sus murallas y divertirse trepada a coloridas y precarias chivas* donde las canciones aturden durante el paseo  hacia lugares históricos fuera de la ciudad.
           Hoy, al recuerdo se superponen sus islas de playas extensas y blancas que envuelven
  el cuerpo en un siempre cálido mar turquesa.Un mar caribeño que me invitó a descubrir el inmenso corazón de manglares*, arrecifes coralinos y un sin fin de estampas que solo pueden vivirse allí en esa tierra caliente  sorprendente y mágica que llenó mi alma.

Liliana Clarisa Gavrieluk.



* Cartagena de Indias: Origen del nombre.De la voz caribe ARAHUACA.Significado:"Arbol retorcido".
*Ron: Bebida alcohólica.
*Chiva: Bus rústico artesanal autóctono de las zonas rurales .Forma parte del patrimonio cultural de Ecuador y Colombia. Adaptado para el transporte público,con asientos de madera y sin puertas.Pintados de amarillos, azules y rojos, según la bandera de los países originarios.
*Manglares: Areas formadas por árboles tolerantes de la zona intermareal costera.Tropical y Subtropical.Productivos biológicamente para aves, peces, crustáceos y moluscos.Protegen las costas de la erosión del oleaje.





    

jueves, 15 de junio de 2017

"Isla bonita del Caribe Sur ".

          El viento suave y cálido que inclinaba las copas de añejas palmeras, me recibió una mañana de junio cuando decidí pasar algunos días plácidos y soleados en el sitio proclamado como "Isla feliz", Aruba, país autónomo del Reino de los Países Bajos, antigua colonia holandesa, perteneciente a las Antillas Menores. Ubicada al noroeste de Venezuela, al sur del mar Caribe.
          Las entalcadas arenas de la costa, el color turquesa del mar y su constante clima caliente, hacen de esta isla un paraíso para visitar durante todo el año.
        Instalada ya,en uno de sus imponentes hoteles de playa, comenzó a intrigarme el idioma que los arubeños utilizan entre ellos, idioma que llegaba con frecuencia a mis oídos sin poder descifrar el origen.Para saciar mi curiosidad debí remontarme a sus ancestros y conocer la historia remota del
país.Es lo que acostumbro en cada viaje, entremezclar cultura y placer acopiando respuestas hasta lograr mi objetivo;conocer la tierra donde me encuentro. En este caso el desarrollo del pasado fué breve y sencillo.
          Corría el año 1499 cuando llega a estas costas el primer europeo, Alfonso de Ojeda, navegante y conquistador español en busca de oro. Encontrando a los primeros nativos Arawacos y Caquetíos, de la tribu de los araucanos emigrados de Venezuela, los ignoró y desestimó el desembarque, considerándolo inútil ante la ausencia del preciado metal que deseaba.
         En el año 1636 el teritorio fué ocupado por Holanda quien lo controló durante dos siglos y en 1805, durante las guerras napoleónicas, lo toman los ingleses, reintegrándoló prontamente a los Países Bajos.
          La única mina de oro encontrada en 1824, se agotó velozmente dejando  como herencia el nombre a la isla, Aruba:"Oro hubo", y los diversos idiomas que la alegre población habla con fluidez .holandés, inglés, español y papiamento *.Sus conversaciones tienen una graciosa particularidad,inician frases en una lengua terminándola en otra, la que desde mi llegada no podía descifrar.
          Desde ese momento recorriendo brevemente su historia entendí el motivo de las variadas nacionalidades, en mayoría, holandesas , inglesas y norteamericanas que disfrutan habitando lujosas mansiones en esa isla soñada.
          La estancia de extranjeros es comprobable en Oranjestad, su capital. Al conocerla me sentí transportada, desde la zona playera a un refinado país europeo íntegramente construído al estilo holandés. Fachadas de colores apastelados, rosas, blancos, amarillos, logran con sus reflejos un juego sensorial grato ,apacible y desbordante de luz.
          Había llegado hasta Oranjestad para hacer realidad una aventura que resultó erizante y dificilmente repetible, descender hasta el fondo del mar y recorrerlo en submarino de importantes dimensiones. Los previos y desconocidos preparativos que el puerto organiza desde hace varios años son habilidosos y precisos, calman la expectativa de los que embarcamos en una lancha especial
totalmente vidriada, ella nos internaría en la amplitud del mar hasta encontrar la nave.Aproximándonos, con sorpresa y emoción nunca vivida la divisé emergiendo de las aguas para esperarnos.
Transbordada y sentada frente a un  ojo de buey viví el momento más exitante de toda mi estadía en la isla.Frente a mis ojos desfilaban peces multicolores, predominando los azules intensos, algas que parecían danzar al compás de nuestro paso, variedad de plantas acuáticas y formaciones rocosas depositadas sobre la arena blanca.
Desde un barco hundido y herrumbrado por los años, salían cardúmenes de peces plateados que por su cantidad iluminaban el entorno, aparentemente molestos por nuesta  visita se alborotaban sin dar tiempo de captarlos con la cámara.
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          Fué una experiencia mágica que predominó emocionalmente por sobre todas las exploraciones que se sucedieron para conocer la naturaleza  del territorio.
          Aruba es una isla con distintas cualidades a otras del Caribe.Posée un carácter personal, particular, propio, reflejado en la vida cotidiana, formal y organizada .Tal vez el motivo se deba a las tantas nacionalidades que  en ella se arraigan a diferencia de las que predomina exclusivamente el turismo instalado  para relajarse  a orillas del mar.
          Interesante fue conocerla, disfrutarla embelesada y sorprendida por la diversidad de sus paisajes , pero la seducción máxima que penetró en mi piel y en mis sentidos la encontré en sus tranquilas playas.





*Papiamento: Idioma oficial arubeño.Deriva del español, holandés y portugués.



Liliana Clarisa Gavrieluk.