domingo, 7 de octubre de 2018

"La Mujer que dió su vida por la radiactividad"


Madame Marie Sklodowska Curie What you may not know are the many struggles that young Maria...          Ubicada frente a un voluminoso libro cuyo contenido resultaría asombroso, inusitado y emocionante, comencé la atrapante lectura.La biografía que había elegido, relatada y publicada, como si fuera una mística leyenda, no podía ser más veráz y sincera.Su autora, Eve Curie*, escritora francesa, hija menor de María Salomea Sklodowska, detalla minuciosamente el curso de una vida intacta, natural , casi insensible al sorprendente destino que a su madre le depararía la ciencia.
          Manya, nacida un 7 de noviembre de 1867 en Varsovia, Polonia, tuvo una infancia feliz. Creció junto al papá, dedicado con pasión a la física, una dulce madre maestra, pianista y cantante melódica de lánguidas canciones y a sus hermanos.Exquisita y culta familia extremadamente humilde y sacrificada que brindo amor eterno a sus cinco hijos, Zosia, Joseph, Bronya,Hela y Manya ó Maniusia, en llamada tierna ó Anciupesio en sus años de cuna. Con el correr del tiempo sería simplemente Mé o Marie Curie.
          Manya, nace dotada de gran inteligencia, luminosa, especial y bella físicamente. Manos delicadas, delgadas, breves cabellos con bucles rubios enmarcaban el rostro firme de esa niña que sería la futura e ilustre benefactora de la ciencia.
          Los Sklodowska formaron parte de una pequeña nobleza que la desgracia caída sobre Polonia arruinó. Sometidos a la Rusia zarista con persecuciones, muertes y prohibiciones, no permitió que las mujeres estudiaran, Manya, ávida de conocimientos lo hizo en clandestinidad.
           Dado el entorno de su hogar inundado de libros.,desde muy pequeña se recluyó en ellos, desoyendo los consejos paternales, jugar en el florido jardín de la casa y no permanecer en la oscuridad rodeada de matemáticas y física que la transportaban mentalmente a un futuro desafiante en esa Polonia rusa donde no se admitían seres inteligente, aquellos que serían héroes de nuevas generaciones.
          Varias catástrofes sucedieron a esa feliz infancia. Llegando los años jóvenes, fueron desapareciendo siluetas amadas que la tierna memoria de Manya mantendría latente hasta el último día de su vida. Primero la muerte de Zosia, hermana querida, posteriormente la idolatrada madre. Acentuando ese dolor, la mensualidad que su padre recibía como profesor fué disminuída y los obligó a una mudanza indigente empleando diferentes artilugios para sobrevivir.
          El profesor suspiraba de angustia frente al futuro de sus hijos,pero cuatro frentes obstinadas y con sonrisas animosas respondieron  ante ese triste momento ¡somos jóvenes, fuertes y triunfaremos!. Así comenzaron dando clases particulares y con diecisiete  años Manya, colocándose su raído vestido oscuro se convierte en institutriz de los niños de una familia campesina que valoró los cinco idiomas hablados por la joven, alemán, ruso; francés;polaco y algo de inglés.
          Desde estos desgraciados momentos, Manya, crece en medio de cierto abandono pero sin quejarse jamás. No se resigna, pero no invoca con la misma dulzura de siempre, con el mismo amor al Dios que injustamente la golpeó terriblemente matando su alegría y ensueño.Esto profundiza aún más su poderosa vocación la que solo veía posible concretar en otro país.
          A los veinticuatro años, tomando una silla plegable, para sentarse en el tren de cuarta clase, cargando paquetes como equipaje, abandona el querido pueblo natal para dirigirse a París. Sueña en su pasado, en este viaje tanto tiempo esperado. Intenta imaginar el porvenir. Se figura que pronto estará de vuelta en casa, junto a los suyos para ser una modesta profesora en su villa soñada. Qué lejos de la realidad estarán esos pensamientos al montar el tren que ya en la noche tocando silbatos y haciendo ruidos de herrumbre atravesará Alemania llevándola a París para no regresar.
          Manya Sklodowska se encuentra en la puerta de la Universidad.La más famosa,aquella de la que Lutero dijo: "Es en París donde se halla la más célebre y la más excelente de las escuelas"."Le llaman la Sorbona".
          La aventura de esta joven está por comenzar, es digna de un cuento de hadas. El lento traqueteo del ómnibus que la lleva diariamente a la universidad, es la carroza encantada que transporta a la pobre princesa rubia de un piso modesto al palacio de los sueños para obtener el título codiciado toda su vida, "Licenciada en Ciencias".
           Instalada pobremente en una bohardilla por la insuficiencia económica, se dedica fuera de las horas de estudio, a coser sus vestidos, sacarles el lustre de la vejez y lavarlos. No admite tener hambre o frío por falta de carbón para calentarse. Escribe cifras y ecuaciones hasta que sus dedos se entumecen y sus hombros tiemblan. Durante semanas no come más que manteca y pan bebiendo té. Cada tanto compra una fruta. Con este regimen, la muchacha sólida y hermosa que llegó de Varsovia va adquiriendo rápidamente una anemia llegando a los desmayos.El invierno se prolonga en esa pobre y desprovista bohardilla dejándola sin dormir aunque reúna su ropa alrededor del cuerpo para darse calor.¿Pero una hija de Polonia va a dejarse vencer por un invierno parisiense?. Mientras eso piensa, en el jarro del agua se forma lentamente una capa de hielo.
          Está sostenida por una voluntad de bronce y testarudez,logrando los objetivos propuestos, en 1893 obtiene la Licenciatura en Ciencias Físicas y en 1894 la de Ciencias Matemáticas.
          Años después tendrá otras satisfacciones, nunca estuvo tan contenta de sí misma, orgullosa de vivir sola e independiente en una ciudad extraña. Estos cuatro años heroicos fueron los más felices y perfectos de Marie, los más cercanos a la cumbre de la misión humana hacia las cuales su mirada se había elevado.
          Del programa de su vida Marie había borrado el amor y el matrimonio, pero sucederá lo inesperado. Un físico francés, obsesionado por su ciencia, se había reservado inconcientemente para esa polaca. Fué mágico que la niña soñara llegar a la Sorbona y que Pierre Curie entregara en cuerpo y alma las investigaciones científicas en el mismo lugar.Durante una velada apacible se encontraron, una inmediata simpatía nació entre el físico y la estudiante. Pierre Curie con su  encanto particular y mirada profunda, hacía olvidar a Marie de todo lo que la rodeaba, la atracción se sintió desde el primer instante. Cuando Pierre observa los cabellos de Marie, su gran frenta abombada, sus manos estropeadas por los ácidos del laboratorio y su gracia ausente de toda coquetería, acaba por enamorarse.
          Marie, amistosa y discreta lo ha recibido en su pequeño departamento y Pierre se emociona al ver tanta pobreza en ese recinto casi vacio. Con un vestido muy usado, su rostro ardiente y firme Marie le ha parecido más hermosa que nunca. Pasan algunos meses, la amistad aumenta, crece la intimidad, la estima y admiración.
          Pierre prisionero de la polaca inteligente y lúcida le ha pedido que se case con él.. Un 26 de julio de 1895,Marie despertará por última vez en su bohardilla. Es un día espléndido en que la señorita Sklodowska se convierte en la señora de Pierre Curie. Ambos encantados con este casamiento distinto a todos, no hubo vestido blanco, anillos de oro ni banquete.
           Marie triunfa siempre en lo que se propone, también en su matrimonio.Organiza la vida conyugal con una ternura tan especial que hará de ella un encantadora y feliz convivencia.
          En esos días felices se trenzan lazos de dos genios que se han acostumbrado a pensar y trabajar juntos en el laboratorio de la facultad. La existencia de Pierre tiene solo un ideal, la investigación científica al lado de esta mujer tan amada que vive para lo mismo.
          En el segundo año de matrimonio nace la primera hija, Irene, hermosa bebé, futuro Premio Nobel, más tarde Eve, autora de esta biografía.Casada joven Marie atendía el hogar, sus hijas y un pobre laboratorio que habían montado precariamente con su esposo donde esa docta mujer haría el descubrimiento más importante de la ciencia moderna.
          Buscando junto al esposo un tema interesante para presentar su tesis, la pareja encuentra casualmente lo que más tarde llamarían RADIACTIVIDAD, sería la primera etapa de la probable existencia del Radio. Dos cerebros y cuatro manos descubren un cuerpo desconocido que investigarán durante ocho años. Ambos abrían las puertas a lo que en futuro serviría para luchar contra varias enfermedades crueles.
          En 1898 la asociación de esfuerzos entre Pierre y Marie será intensa, porque el Radio quiere guardar su secreto. Pero en 1906 esta mujer queda brutalmente destruída por un accidente fatal que acaba con la vida de su amado esposo, la que no superará jamás. Continúa sola trabajando en el pobre laboratorio para lograr la separación de minerales y obtener el Radio puro. Si bien Pierre no concluye los resultados que logró Marie posteriormente, ella siempre lo mencionó incluyéndolo,"Ambos abrimos las puertas a un conmovedor milagro. El Radio podrá hacer algo por la felicidad de los humanos y se convertirá en el aliado contra un mal atroz, el cáncer, destruyendo células enfermas".Posteriormente el tratamiento se llamará Curie-terapia.
          Vacía del amor de Pierre continúa trabajando incansablemente por la humanidad.Llegando la Segunda Guerra Mundial, participa recorriendo hospitales de campaña, salvando vidas con las nuevas técnicas radiológicas. Más tarde continuará dando consejos y saberes a sus alumnos que nunca abandonó y que mucho la admiraron. Pero la salud de Marie desmejoraba, su físico lo acusaba día a día. Se siente fatigada.Fluctúa entre la enfermedad y la salud, pero el enemigo gana, Aumentan la fiebre y los temblores y ya no abandona la cama luchando contra un mal incomprensible, anemia, que lesiona su médula ósea dejando de producir células sanguíneas nuevas. Los médicos denuncian al verdadero culpable, el Radio por la manipulación constante en los años de su vida .
          Durante una clara aurora, con los ojos color ceniza, inexpresivos y vidriados por la muerte, un 6 de julio de 1934, a los 67 años Marie se aparta de los humanos. La sencilla tumba fué cubierta con tierra traida de se querida Polonia.
          Poco después el libro que Marie había terminado antes de morir, se reunió a otras obras científicas.Sobre su portada color gris se lee:
          "SEÑORA MARIE CURIE PROFESORA DE LA SORBONA".
            PREMIO NOBEL DE FISICA.
            PREMIO NOBEL DE QUIMICA
            Y el título de la obra en un sola palabra severa y luminosa:"RADIACTIVIDAD"



*"La vida heroica de Marie Curie".


Liliana Clarisa Gavrieluk.
      




lunes, 14 de mayo de 2018

"Bella ciudad con nombre de color"

          Luego de algunos años distrayendo el itinerario de mis viajes hacia otros destinos, volvió mi recuerdo al Viejo Mundo, sintiendo que le había sido infiel y desagradecida por tantas emociones que siempre me regaló.
          Elegí entonces, para rememorar sentimientos guardados, la Región de la Toscana, a pocos kilómetros de Florencia,para conocer allí un territorio que resultó de los más bellos y ricos en historia, arte y arquitectura. La ciudad de Siena, en el centro de Italia, donde encontré  paisajes rurales infinitos.
Colinas tapizadas de viñedos y cipreses perfumados, que por su disposición y colorida belleza, parecen salidos de la paleta de un pintor afamado. Manojos de callejuelas empinadas envueltas  en fachadas de ladrillos color teja incrementaron el deseo de descubrir lo oculto.
Fuentes y edificios de la villa guardan un encanto medieval relacionados con su origen, nacido a la sombra de una leyenda. Se eternizó que Siena fue levantada sobre tres colinas, por Asquio y Senio, hijo de Remo, gemelo de Rómulo, mítico fundador y primer rey de Roma en el año 754 a.c.
Ambos hermanos abandonados por sus padres, fueron amamantados por una loba, Luperca, actual emblema de la ciudad. Luego encontrados por un pastor y su esposa quienes se encargaron definitivamente de su crianza.
           Otra etimología menciona que Siena deriva del apellido etrusco "Saina", tribu del primer asentamiento que la habitó desde el año 900 al 400 a.c. Pueblo avanzado que cambió el rostro de la Italia Central a través de lograr la irrigación del suelo, no cultivable hasta entonces por falta de agua.
          Luego colonia romana, siempre vigilada por la poderosa Florencia en la época de Augusto, emperador romano, gobierno carente de buenos pronósticos.
          La llegada del cristianismo en el siglo XI le dió a la ciudad el vuelco mágico convirtiéndola en un centro comercial atractivo y anhelado donde los peregrinos llegados de Roma paraban a descansar y a disfrutarlo.. Así comienza la incipiente República de Siena rebosante de prosperidad.
          La mancomunión entre Iglesia y Estado colaboró ampliamente con la meta fijada, incitando a célebres profesionales para construir y ornamentar cada espacio significativo que perduran aún hoy en la historia de Siena.
          Para caminar por sus calles abandoné el mapa que siempre llevo en mano y transité libremente segura por las peatonales, observando vitrinas y costumbres de los sianeses que allí viven haciendo de esa ciudad un lugar plácido y atractivo. Así llegué a la Catedral "Santa María Assunta" donde quedé subyugada y conmovida por la imponente presencia de su fachada gótica del siglo XIII.
          Ingresando, mis sentidos despertaron en simultáneo por la suave melodía que salía de un órgano lejano;el perfume que despedían las flores del altar y la belleza indescriptible teñida de colores apastelados; rosados;blancos; verdosos, contraponiéndose al de los arcos laterales del ámbito delineados con bandas o rayas horizontales en mármol brillante y bicolor, simbólico de la ciudad,
tomados de los caballos blanco y negro de sus fundadores, Asquio y Senio.
          El suelo integramente tapizado por mosaicos de taracea * , dorados; rojos y negros, representan escenas religiosas y paganas de un valor artístico incalculable.
          No deseaba abandonar ese Duomo que ma había deslumbrado, pero debía dirigirme a otro espacio de la ciudad reconocido por un acontecimiento único en el mundo, que suma cultura, tradición y deporte entre los sianeses desde el siglo XIV. La celebración del Palio, en la "Piazza del Campo", predio de plano inclinado por la colina que presta su base cubierta de ladrillos color tierra siena. Dos veces al año se preparan carteles, suenan altavoces anunciando la carrera de caballos más famosa y esperada por la población, el "Palio delle Contrade". En ella participan diecisiete "contrades" o barrios de la ciudad, que eufóricos por la rivalidad entre ellos esperan ganar el merecido Palio, estandarte de seda muy ornamentado con los colores del escudo y bandera de Siena.
          Solo conocí el espacio que ocupa esa bellísima plaza inclinada, pero haciendo volar mi pensamiento mágico, observando el sin fin de fotos expuestas públicamente de estas carreras, 
sentí ser  partícipe  de ellas . Me sedujo el entusiasmo; la alegría y el placer que debe vivirse en esa competencia rodeada de colores , la agitación de los extensos preparativos, el emocionante desarrollo y los interminables festejos posteriores del barrio ganador.
          Siena, pequeña ciudad que se deja recorrer ordenadamente en pocos días, me llenó el espíritu de recuerdos cálidos y valiosos por la historia guardada en cada obra edilicia que ostenta y mantiene erguida con orgullo.
          Caía la tarde, luces amarillentas comenzaban a encenderse en la "Piazza del Campo", la mejor visita del día. Para coronarla, reviviéndola,decidí sentarme en uno de sus tantos bares para agradecer el pisar esa tierra colorida  y encantadora. Entonces festejé  con  humildad tomando el más exquisito; cremoso y multicolor helado italiano.




*.Taracea: técnica artesanal aplicada a revestimientos de paredes, muebles, esculturas y objetos artísticos.


Liliana Clarisa Gavrieluk.

lunes, 23 de abril de 2018

"Barrio de historias y leyendas"

          Observando el amanecer, vislumbré, que sería un día de sol pleno, radiante y caluroso. Ideal para la experiencia que anhelaba vivir ingresando al corazón de Sevilla, España.
          Comencé mi paseo deteniéndome a la vera del Guadalquivir, río amplio de aguas tranquilas por donde entraban en siglos pasados, naves colombinas provenientes del Continente Americano cargadas de metales valiosos que devastaron nuestras riquezas autóctonas.
          A pesar de la triste sensación producida por el recuerdo, continué mi camino hacia el más bello exponente de la ciudad,el Barrio de Santa Cruz, antigua judería que le dió origen, luego transformado por la llegada del cristianismo.
          Amplios jardines y parques históricos lo rodean con variadas posibilidades de ingreso,
 el que elegí fue estimulado por un colosal árbol de magnolias que allí permanece hace más de cuatrocientos años. Sus hojas brillantes y firmes nutridas por un grueso y altísimo tronco, rodean perfumadas flores que abren paso al famoso barrio donde la escena se transforma.
  La calurosa temperatura se apacigua por la estrechez de calles trazadas premeditadamente calmando el sol sevillano.. Casas añosas iluminando la mirada por el color blanco de la cal y el verde de sus macetas desbordantes de rojos malvones que asoman entre negras rejas de hierro finamente trabajadas. Sonidos de guitarras que surgen sorpresivas al doblar alguna esquina de las tantas callejuelas. Típicos bares de tapeo y mucha alegría de andaluzas que inclinadas sobre sus balcones intercambian graciosos y pícaros saludos con los turistas que pasan, agregando algunas cómplices leyendas de amorios como el de "Don Juan Tenorio" con Doña Inés, protagonista del drama romántico, que en el año 1844, escribiera en una hostería de este barrio, José Zorrilla y Moral, poeta y dramaturgo español.


          Cada  escena deslumbró mis sentidos e invitó a permanecer largas horas descubriendo maravillas en este espacio perfumado, donde  el aire cambia de color por los tantos azahares florecidos que se alzan en sus calles.
          El encantamiento me cautiva frente a los "Reales Alcázares"donde veraneaban los Reyes,  la misma sensación se prolonga en el "Archivo de Indias", célebre poseedor de la única documentación existente sobre las colonias españolas en América.Pero la más agradecida visita, junto al "Patio de los Naranjos", fue la "Catedral de Santa María" y su famosa "Guiralda" que desde lo alto del campanario domina el paisaje total de la ciudad. Soberbia catedral, esbelta fusión de arquitectura árabe y cristiana. Custodia de riquezas atesoradas y enclave perfecto en el Barrio de Santa Cruz.
         En el interior del ámbito sagrado, mis pasos se aceleraban con impaciencia, sabiendo lo que deseaba encontrar. Me guiaba un excelente historiador que esclarecería los sucesos, disipando y ordenando mis dudas.Nos encaminamos hacia la "Biblioteca Capitular Colombina" y allí estaba la imponente y majestuosa "Tumba de Colón". Sepulcro que desde 1899, luego de trescientos noventa años de su muerte, el Ayuntamiento de Sevilla construye para guardar en tierra española el féretro del Almirante.
          El Mausoleo está a hombros de cuatro heraldos vestidos de gala, representantes de cada reino español, Castilla, León, Aragón y Navarra. Estos caballeros, simbolizan que "en viaje llegan desde el Altar Mayor de la catedral de La Habana para dar reposo a las cenizas que hasta entónces peregrinaron". La inscripción al pie de la sepultura así lo destaca. "Cuando la Isla de Cuba se emancipó de la Madre España, Sevilla, obtuvo el depósito de los restos de Colón y su Ayuntamiento erigió este pedestal"
          Intercambiando preguntas con el historiador, sentí que el descubridor de América no pudo descansar, desde su muerte en Valladolid, España, en el lugar que había solicitado por testamento, la isla caribeña "La Española"o La Hispianola" como la llamó al descubrirla en Santo Domingo, su querido lugar.Los navegantes que debían llevarlo a ese destino, temerosos por las pestes de la época, se negaron al traslado, quedando sepultado en el Monasterio de San Francisco en Valladolid.
          Transcurridos tres años, Diego, uno de sus  hijos, lo traslada a la Cartuja de las Cuevas en Sevilla. Muriendo Diego, su viuda, obtiene el dificultoso permiso de España, para que la tumba familiar fuese instalada en la Catedral de Santo Domingo. Así el Almirante compartió el descanso con Diego  y sus tres nietos en el sitio que había deseado. Con el paso del tiempo, el sepulcro en Santo Domingo queda abandonado, oculto y olvidado.
          Cuando Francia conquista parte de Santo Domingo, España solicita, entre otras actuaciones, el traslado de los restos de Colón a La Habana. Desenterrando la bóveda deshecha por los años, la entregan con los mismos honores como la recibe Cuba,  isla descubierta  por Colón , ubicándola en la "Catedral de la Virgen María de la Concepción Inmaculada" a la sombra de la bandera de Castilla.
          Sin sospecharlo Santo Domingo, encuentra una segunda caja emplomada con la siguiente inscripción "Ilustre y esclarecido varón, Don Cristóbal Colón, descubridor de América ", actualmente ubicada en el "Faro a Colón", monumento y museo de la actual República Dominicana.
          Cuando definitivamente llegan desde Cuba a la Catedral de Sevilla, pequeñas astillas óseas, cenizas y polvo, se realizan comprobaciones científicas en Granada. Las muestras de ADN contrastadas con los restos de Hernando, el segundo hijo del Almirante, confirman una verdad. El impresionante monumento que tenía ante mis ojos, contiene solo 147 gramos de los restos colombinos. Final imprevisto pero definitivo y certero.Los restos del descubridor de América quedaron repartidos entre España y Santo Domingo.
          Conmovida por el enigmático relato, agradecí al historiador que con claridad y síntesis, despertó, junto al inexplicable atractivo hacia ese bellísimo Mausoleo,el aliento de profundizar la historia de este personaje, cuya vida y muerte fueron totalmente polémicas y controvertidas.
          Fui saliendo lentamente de la Catedral de Santa María, aún absorta. Necesitaba respirar profundamente el aroma que despedían los naranjos en flor para continuar abrazando a Sevilla. Seguramente me ofrecería mas historias  tal vez teñidas de otros colores como  los que encierra esa mágica tierra y sus salerosos habitantes.


Liliana Clarisa Gavrieluk.

Bibliografía: "El enigma de Colón y los Descubrimientos de América".
                      de Juan Eslava Galán.1992.Editorial Planeta. Barcelona.